Proceso de migración
Cómo realizamos una migración a Microsoft 365
El proceso empieza con un diagnóstico inicial. Revisamos plataforma de origen, usuarios, dominios, buzones, archivos, permisos, aplicaciones, dispositivos, volumen de datos, necesidades de continuidad y objetivos de la empresa.
Después definimos el alcance de la migración. No todos los proyectos necesitan mover lo mismo. Algunas empresas solo quieren migrar correo. Otras necesitan trasladar correo, calendarios, contactos, archivos, SharePoint, OneDrive, Teams, permisos y usuarios. También puede haber datos que convenga archivar, limpiar o reorganizar antes de moverlos.
La siguiente fase es la preparación del tenant de Microsoft 365. Configuramos usuarios, licencias, dominios, Exchange Online, OneDrive, SharePoint, Teams, seguridad básica, permisos y estructura de destino. También definimos la comunicación a usuarios y los criterios de validación.
Antes de la migración principal recomendamos realizar una prueba piloto con usuarios o departamentos seleccionados. Esto permite validar tiempos, detectar errores, revisar permisos, comprobar correo y confirmar que la experiencia de usuario será adecuada.
Durante la migración principal, movemos los datos siguiendo el plan aprobado, monitorizamos el avance y resolvemos incidencias. Después realizamos una validación final de correo, archivos, accesos, permisos, OneDrive, SharePoint, Teams, Outlook, móviles y servicios críticos.
- Diagnóstico: revisión de origen, usuarios, dominios, buzones, archivos, permisos y dependencias.
- Inventario: volumen de datos, servicios activos, cuentas, grupos, buzones compartidos y estructura documental.
- Plan de migración: alcance, herramientas, calendario, usuarios piloto, ventana de cambio y criterios de validación.
- Preparación de Microsoft 365: tenant, licencias, usuarios, dominio, Exchange Online, OneDrive, SharePoint y Teams.
- Prueba piloto: migración controlada para validar correo, archivos, permisos y experiencia de usuario.
- Migración principal: ejecución por fases, monitorización y resolución de incidencias.
- Cambio final: DNS, flujo de correo, accesos, comunicación y transición de usuarios.
- Validación: comprobación de datos, buzones, archivos, permisos, servicios y dispositivos.
- Soporte posterior: ayuda a usuarios, ajustes finales, documentación y recomendaciones.