Proceso de consultoría
Cómo trabajamos una consultoría informática
El proceso empieza con una fase de evaluación. Revisamos la situación actual, objetivos, problemas, sistemas, aplicaciones, datos, usuarios, proveedores, costes, seguridad, documentación y prioridades.
Después realizamos un análisis técnico y funcional. Identificamos dependencias, riesgos, puntos débiles, costes innecesarios, procesos manuales, herramientas infrautilizadas y oportunidades de mejora.
La siguiente fase es la propuesta de recomendaciones. No se trata de listar tecnologías, sino de explicar qué conviene hacer, por qué, con qué prioridad, qué impacto tendrá y qué riesgos deben tenerse en cuenta.
Cuando la empresa decide avanzar, podemos ayudar con una hoja de ruta de implementación: fases, responsables, tiempos, criterios de validación, riesgos, dependencias, comunicación a usuarios y soporte posterior.
- Evaluación inicial: contexto, objetivos, sistemas, usuarios, procesos, costes, incidencias y prioridades.
- Inventario tecnológico: servidores, cloud, aplicaciones, licencias, datos, proveedores, seguridad y documentación.
- Análisis de riesgos: accesos, permisos, backup, exposición, dependencia de proveedores, continuidad y cumplimiento.
- Análisis de costes: licencias, cloud, recursos infrautilizados, duplicidades, soporte y oportunidades de optimización.
- Revisión de procesos: tareas manuales, puntos de fricción, integraciones, soporte, cambios y responsabilidades.
- Recomendaciones: acciones concretas, prioridades, impacto, riesgos, esfuerzo y beneficios esperados.
- Hoja de ruta: fases, responsables, dependencias, validaciones, ventanas de cambio y plan de comunicación.
- Acompañamiento: soporte durante la implementación, revisión de resultados y ajustes posteriores.
- Mejora continua: seguimiento, nuevas necesidades, revisión periódica y evolución del entorno tecnológico.