Proceso de migración
Cómo realizamos una migración de servidores paso a paso
El proceso empieza con un diagnóstico inicial. Revisamos infraestructura, servidores, aplicaciones, datos, red, seguridad, dependencias, rendimiento, backup, monitorización y objetivos de la migración. Esta fase permite detectar riesgos antes de tocar el entorno productivo.
Después elaboramos un inventario técnico de servidores, sistemas operativos, discos, servicios, aplicaciones, usuarios, permisos, puertos, IPs, reglas, tareas programadas y conexiones con otros sistemas. También revisamos si conviene migrar tal cual, optimizar recursos o modernizar parte de la arquitectura.
La siguiente fase es el diseño del plan de migración. Definimos método, herramientas, destino, fases, ventana de cambio, responsables, pruebas, validaciones y plan de contingencia. En migraciones críticas, esta planificación es tan importante como la ejecución técnica.
Antes de la migración principal, cuando el escenario lo permite, realizamos una prueba piloto o una validación controlada. Esto ayuda a comprobar compatibilidad, arranque, conectividad, rendimiento y funcionamiento de aplicaciones antes del cambio definitivo.
Durante la migración principal, ejecutamos el traslado siguiendo el plan aprobado, monitorizamos el avance y resolvemos incidencias. Después realizamos una validación final de servicios, aplicaciones, red, accesos, rendimiento, backup y estabilidad del entorno migrado.
- Diagnóstico: revisión de servidores, aplicaciones, datos, red, seguridad, dependencias y objetivos.
- Inventario: sistemas operativos, discos, servicios, usuarios, permisos, puertos, IPs y tareas programadas.
- Plan de migración: método, herramientas, destino, fases, ventana de cambio y criterios de validación.
- Preparación del destino: recursos, red, almacenamiento, seguridad, accesos, backup y monitorización.
- Prueba piloto: validación de compatibilidad, arranque, conectividad, rendimiento y aplicaciones.
- Migración principal: traslado de servidores, datos y configuraciones siguiendo el plan aprobado.
- Cambio final: actualización de DNS, IPs, reglas, accesos o servicios cuando corresponda.
- Validación: comprobación de aplicaciones, servicios, red, permisos, rendimiento y backup.
- Soporte posterior: ajustes finales, documentación, monitorización y recomendaciones de mejora.